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jueves, 13 de octubre de 2011

Herbert West - Reanimador [Parte VI].



Ultima parte de mi relato, espero y lo hayan disfrutado.


Epilogo.

Como se habrán imaginado, quede como primer sospechoso para las autoridades de la desaparición y posible muerte del Dr. Herbert West pero la no haberseme comprobado nada me dejaron en libertad y las investigaciones se quedaron estancadas por falta de pistas e información por lo que, me dedique a la escuela en cuerpo y lama,ya que era poco lo que me quedaba de clases para poderme graduar.
Este pequeño epilogo lo escribo 2 años después de todos los sucesos ocurridos ante narrados. Lo único que me queda, es vivir en paz ya con mi esposa, con la cual llevo unos 3 o 4 meses de casado y con la cual soy muy feliz.
Hace unos instantes empece a escuchar un ruido muy extraño afuera, como de pisadas mucho muy pesadas y como si vinieran del agua....
Por el amor de dios y de todo lo coherente, y por mi propia salud metal, narrare lo que ocurrió a continuación de que deje de escribir este epilogo:
Me pare de la silla en que estaba sentado escribiendo las notas de lo que me ocurrió con mi compañero de escuela, el Dr. Herbert West, me acerque a la puerta y al abrirla, lo más hórrido que he podido ver después de los experimentos que realizábamos, era lodo con forma humanoide que se movía, pero lo mas espantoso que observe no fue esto, si no que tenia las facciones del  difunto diciéndome con una voz muy gutural que lo ayudara mientras se iba derritiendo; obvio es que grite de una manera de lo más espantosa y me desmaye poco antes de que se terminara de deshacer esta cosa, si es que se le puede llamar así a eso.
Cuando desperté, estaba en mi recamara con mi esposa a un lado, muy preocupada por mi salud y lo que había visto, y le comente lo que había ocurrido en la puerta y un poco del tipo de experimentos de mi condicipulo, a lo que se mantuvo mas tranquila. Me levante y fui a ver si seguía algo en la puerta de la casa pero, al llegar vi que solo quedaba una mancha negruzca.

Herbert West - Reanimador [Parte V].

Quinta y penultima parte.
Hordas del infierno.
Luego del caos ocurrido hace varias semanas, creo que hace unas 8 o 9 semanas me parece, veía con cierta regularidad con West, no olvidando tomar mis previsiones necesarias [como ver por encima del hombro, ver por todos lados para verificar si no había alguien sospechosos, transitar por lugares con mucha gente y varias cosas por el estilo] hasta que hace tiempo, unas 6 noches cuando mi condicipulo Herbert West me dijo que había odio cosas fuera de lo común, extrañas, una especie de "zumbidos"  muy raros, y también había visto al parecer unas sombras junto con pisadas de tamaño de en extremo pesadas y dejando un liquido "negro – verdoso" de una sustancia viscosa pero, al tratar de analizar lo que era y que compuestos la componían no pudo, así que, no le presto mucha mas atención por lo ocupado que estaba de trabajo no sin quedarse con cierta preocupación.
Hace unos 4 días, empezó a ver sombras más grandes y como pegaban en la casa por lo que eso le causo cierto temor y preocupación, y conforme empezaron los días, se empezaron a poner más violentas los sucesos hasta que, hace 2 noches West me hablo con una actitud muy tensa y turbada, gritando por el altoparlante del teléfono que los muertos vivos habían ido por el ha llevárselo, mientras que, por lo que alcance a escuchar de los ruidos que hacían las "cosas" que atacaban a Herbert West, eran como de "bestias salvajes" y en eso, repentinamente, se escucho que tumbaron la puerta que estaba atrancada, por lo que arrojaron las investigaciones posteriores que llevo a cargo la policía al recibir mi llamada minutos después de lo ocurrido; regresando al relato, después de tumbar la puerta, escuche el grito demencial de West pidiendo ayuda y los ruidos de los muertos que hacían por la boca y al caminar, para culminar en un silencia sepulcral y el sonido de la nada.
¿Que fue lo que le ocurrió a West? ¿Que cosas, que o quienes se lo llevaron?
Lo mas seguro es que las hordas del infierno hallan venido a llevárselo para pagar sus delitos de querer jugar con la vida, a crearla; intentar ser "DIOS" en un lugar que no le corresponde y de la manera más errónea posible.
Lo único que queda es el blasfemo libro que mi compañero dejo; ya que la formula desapareció misteriosamente junto con el, por lo que, le eche una hojeada al libro de una manera mas minuciosa para ver de que trataba, y por lo que leí, es una de las cosas más terribles que he estudiado nunca en mi vida.
Ojala, y eso espero, Herbert West reanimador pueda descansar aunque no sé si en paz.

Herbert West - Reanimador [Parte IV].



Cuarta parte de mi historia.


12 disparos a las criaturas de la noche.
Durante unas semana, mi condicipulo West y yo no nos reunimos para ver lo sucedido aquella noche; solo nos hablábamos por teléfono muy rara vez durante aquellas semanas y apenas tenían una duración de 5 o 6 minutos.
Hasta que, a finales de Octubre y principios de Noviembre se me ocurrió ir a visitar a West para pedirle algunos consejos acerca de medicina forense para la escuela. Llegue a la granja, estacione el coche en el garaje que estaba a un costado de la casa y al lado opuesto de una cabaña; toque la puerta a lo que West me abrió la puerta , con una expresión de preocupación y divagación, me comento lo que había sucedido unos días atrás en la noche.
"Hace unos días, se me ocurrió otra manera de traer a la vida a 2 muertos pero, en esta ocasión, lo que hice fue pintar un "Circulo de la vida" purpura con ciertas esencias aromáticas emulando esencias árabes creadas por mi mismo; intentando hacer otro extracto del Necronomicon de resurrección de muertos pero no lo deseaba llevar a cabo sin que tu estuvieras presente para que me apoyaras no solo en en los procedimientos, si no por si algo llegaba a ocurrir."
"Sabes que te apoyo West – le respondí – pero antes de que empecemos, necesito que me ayudes con algunas cosas de la escuela" [ya que el ya había acabado ese modulo hacia un tiempo]. Su respuesta fue afirmativa y, durante un rato, ambos estuvimos charlando acerca de las notas que necesitaba tomar.
Cuando acabamos lo que estábamos haciendo, empezamos con lo que Herbert deseaba, no sin antes y con las previsiones necesarias la cual fue llevarse 2 escopetas con todas las cargas llenas [4 para ser exactos] y más aparte, otras 4 pistolas con igual configuración a la escopeta, por si algo llegaba a fallar como la vez pasada. Así, se dio inicio al ritual, sin ningún contratiempo inicial u obvio; pero, al haber acabado el ritual, los 2 muertos se levantaron de un brinco para quedar sobre la plancha en posición de "Araña" [osea, sobre sus 4 extremidades] con un rápido cambio de color de piel a morado – azulado, los ojos negros y el pelo grisaseo, sacando de su boca espuma ensangrentada.
Y algo más ocurrió, algo que jamas podre olvidar y fue, cuando West y yo agarramos las escopetas y se las vaciamos a los muertos pero, todavía no caían "muertos", por así denominarlo, y tomamos las pistolas y con 2 disparos de estas, por fin las criaturas calleron sin vida alguna por lo que, después de esto, y durante el lapso de unos minutos, quedamos aturdidos y sin saber que hacer.
Ya habiendo pasado un rato de lo ocurrido, y luego de haber realizado los cuerpo, se observaron las siguientes cosas:
- Cambio de color de sangre.
- Pigmentación fusionada con la sangre.
- Decoloración tanto de los ojos como del pelo.
- Espuma ensangrentada a causa del cambio repentino del cuerpo.
En el rito hubo:
Aumento de aspectos del rito totalmente innecesarios, como por ejemplo, el "Circulo de la vida" o algunas hierbas aromáticas.
Una pronunciación errónea de algunas palabras árabes por una mala traducción o desconocimiento del idioma antiguo.
Así que, enterramos los cuerpos en el sótano no sin antes, quitarles el corazón y el cerebro; y a estos incinerarlos, esto, principalmente por nuestra seguridad y con las armas, las escopetas se enterraron en otro lado el cual nunca supe cual fue, y las pistolas, West siempre las carga.

Herbert West - Reanimador [Parte III].

Tercera parte mi relato.

El horror de la oscuridad.
Muchas cosas se comentaron tanto en la universidad como en el pueblo acerca de lo ocurrido hacia varias noches, ya que nadie sabia, a excepción mía claro esta, de la existencia del departamentos secreto de West, principalmente por el tipo de pisadas que había y por la sangre roji – azul que había por todos lados cerca de la construcción y del cementerio.
A mi compañero no le preocupaba los comentarios que se realizaban; ya que decía que era una prueba fehaciente del éxito que había logrado con su primer experimento aunque, le preocupaba lo que le había ocurrido después a la criatura. A las pocas semanas de lo ocurrido en el departamento de Herbert; logró conseguir muy barata una granja alas afueras de la ciudad y que quedaba relativamente cerca de nuestra antigua vivienda; algo así como una media hora o cuarenta y cinco minutos.
Cuando West me hizo este comentario, hablo algo acerca de ya haber logrado instalar la gran mayoría de los aditamentos que había logrado salvar del antiguo local de trabajo, a lo que, me comento que si en unos días podía llevarle algunas drogas, líquidos y polvos necesarios que el utilizaba y que le hacían falta para preparar el "remedio" para poder revivir y que él, se iba a llevar el fabuloso volumen del Necronomicon para ir haciendo traducciones, apuntes y correcciones de algunas paginas del volumen original.
Al lunes siguiente de esto, fui al nuevo laboratorio de mi condicipulo y tuve dos grandes sorpresas; la primera fue haberme encontrado a West fumándose un cigarrillo con su típica cara de indiferencia y con vista al infinito FUERA del laboratorio, pero, eso no fue lo peor, ya que al encontrarse nuestra miradas, apagó el cigarrillo o lo poco que quedaba de este, acto seguido me dio un saludo de lo más simple e inmediatamente lo único que me dijo que fuéramos al laboratorio y no volvió a repetir palabra hasta que arribamos y, de una manera muy repentina me dijo que todo lo que llevábamos estaba mal, un poco de todo pero todo relacionado con la traducción; el remedio, le hacían falta algunas cosas de más que al principio de su trabajo, no pudo traducir bien si no hasta que lo pudo comprobar con un árabe que leía el árabe antiguo, segundo, unas pequeñas traducciones mal hechas del rezo que se debía hacer y por ultimo, todo esto debía hacerse lo más rápido posible, de preferencia, en los próximos 30 a 45 minutos para evitar alguna perdida de alguna facultad del cuerpo o que, en un dado caso, se congelara muy bien el cuerpo.
Inmediatamente le entregue todo lo que me había pedido y procedía a realizar todo lo necesario para poder regresar a la vida a los muertos. Le pregunte que si ya tenia algún espécimen fresco y me respondió que si con una felicidad muy extraña en el, un tanto "malsana" por así denominarlo, ya que cerca de ahí estaba el cementerio y que, el día de ayer había logrado obtener unos cuantos cuerpos frescos [creo que me había dicho que eran 4 cuerpos los que había conseguido] de la fosa común, esto, sin que nadie se diera cuenta los logro sacar y llevárselos en una carretilla que escondió; pero, para que no se pudrieran, les puso algo de hielo que llevaba y llegando a la granja, los puso en un refrigerador modificado por el mismo West y que se encontraba cuando compro la casa.
Como había mencionado, empezó los preparativos, no sin antes pedirme ayuda de poner los cuatro cuerpos en las planchas de una forma paralela e inyectar el remedio en los cuatro cuerpos al mismo tiempo a la altura de la nuca y  cuando el me diera la orden, inyectárselas; inmediatamente me dio la orden y procedimos a ponerles las inyecciones e instantáneamente empezó con los rezos para así poder, según West, esperarnos de 5 a 10 minutos.
Aquí he de hacer una pausa en mi relato, ya que, lo que sigue fue decisivo en las investigaciones posteriores por parte de mi compañero West ya que, lo que yo supongo que paso fue que, al estar en estado de congelación quizás no extrema pero si muy fuerte, a lo mejor, repito, a lo mejor se pudo haber llegado a dañar ya sea una parte del cerebro o todo este órgano pero no un daño severo en los cuatro especímenes.
Prosigo con mi narración, habían pasado aproximadamente unos 5 o 6 minutos máximo cuando, el primer cuerpo [siendo de Herbert hacia mi se empezó a mover de una manera en extremo violenta, principalmente combulciones de tipo epiléptico seguido, con el mismo tipo de ataques, los otros 3 cadáveres aunque, debo admitir, no con tanta fuerza como el primero.
Los eventos seguidos de esto, no nos lo esperábamos, ya que el primer cuerpo, después de moverse violentamente se quedo en un estado de petrificación total, seguido por los otros 3 cuerpos durante un lapso de unos 5 minutos para, después de esto, abrir los ojos de una manera en extremo desorbitada preguntando, que quien los había despertado a el y al grupo de amigos [ya que, según nos comentaba se había hecho un lazo psíquico entre el y los otros 3 cuerpos aunque, él era el único con un intelecto mayor por que antes de morir, fue un maestro de parapsicología, esoterismo y artes negras] pero, al poco rato deque la charla comentara, los otros 3 cuerpos se levantaron y nos empezaron a atacar tanto a West como a mi, hasta dejarnos inconscientes en el piso. Cuando desperté, yo ya no vi a los 4 cuerpos, pero West ya se había levantado primero, lo note en estado muy nervioso, de una tensión muy particular y al yo preguntar las razones de este estado el nunca me respondió ni me dio una razón clara de qué había pasado cuando el se despertó pero, al ir caminando por lugares solitarios con cierto grado de oscuridad, West siempre mira por encima de sus hombros; como si estuviera buscando algo o a alguien.

Herbert West - Reanimador [Parte II].

Continuación de mi historia.

El amanecer del terror.
Todo empezó durante el periodo de la faculta de medicina por allá de la década de 1930, cuando conocí a Herbert West, un prominente futuro doctor; con un coeficiente intelectual de los más altos de la facultad [de momento me es imposible decir cuanto era], de igual modo, era uno de los estudiantes más guapos de la facultad [1.80 de altura, pelo negro, ojos grises y tes moreno – clara] y entramos ese mismo año a la facultad, pero, el gran defecto que Herbert tenia era que, era mucho muy serio y reservado en cuanto a sus pensamientos.
Desde el comienzo de nuestra amistad, quede dominado por varios factores de su personalidad, como por ejemplo, como utilizaba la retorica cuando exponía un tema, la sinceridad de sus ideas en cuanto a diversos temas, entre otros varios, pero, principalmente fue un sentimiento de asombro y de respeto hacia sus ideas acerca de la vida y de la muerte, y de que se puede llegar a revivir a cualquier ser vivo después de 2 horas de haber muerto pero como llega a suceder, tanto maestros como compañeros le creían un loco y se mofaban de sus ideas por creerlas disparatadas, locas, absurdas y sin sentido.
El experimento, consistía a grandes rasgos, en utilizar un liquido verde fosforescente en la parte baja de la cabeza, muy cerca de la nuca y acto seguido, empezar con unos cantos – invocatorios de un libro de pasta café, con un cierre ya mucho muy viejo con muchas manchas de moho y una escritura tanto en la portada como en el interior del libro, que al parecer es árabe muy antiguo por halla del siglo VIII [¿sera acaso el fabuloso Necronomicon del árabe loco Abdul Alhazred?], todo esto, es para poder poner de pie al muerto nuevamente sin ningún problema.
Los primeros experimentos que West fueron con animales pequeños con resultados bastante aceptables, pero como todo experimento en una etapa temprana, tuvo ligeros fallos, pero que no eran dañinos para las personas a excepción, de un pequeño gato negro que, en el momento de revivir, nos ataco tanto a mi compañero como a mi, teniendo que matarlo con 6 escopetazos por la fuerza tan descomunal que obtuvo el desdichado animal y, que hasta a la fecha, no se pudo explicar ni West ni yo el por que ocurrió este incidente.
Pero a Herbert ya no le satisfacía experimentar con animales de un tamaño pequeño, ya que decía que había llegado un momento en el que ya los resultados no varían gran cosa, y que era el momento justo de "evolucionar con otro tipo de ser vivo"; según sus palabras, y que ahora, era el momento de intentar con cuerpos de muertos recién fallecidos o, en un dado caso, que tuvieran poco de muertos. Con el paso de los días, West se iba impacientando por no poder conseguir los cadáveres que requería, ya que en la universidad le prohibieron usar cadáveres frescos que llegaban  por que solo eran para propósito de estudio de la facultad en general y de los alumnos mismos, y no para proyectos personales como el de mi compañero de carrera.
Inesperadamente, un día cualquiera en la universidad, recibo la idea más disparatada que Herbert West me pudo haber dado nunca y es la de inducir a las personas la muerte misma, para así, utilizarlas en sus experimentos sin embargo, yo lo disuadí para abortar este plan explicando que a lo mejor nos podían atrapar con las victimas en el momento mismo que las matamos, por ende, apresandonos inmediatamente, esperando una sentencia de manera muy dura e inflexible, por lo que, de mala gana y un tanto contrariado por esto, mi amigo acepto la idea, pero no sin antes luchar por esta idea tan descabellada. A los pocos días de esta plática, tuvimos suerte por que tanto a West como a mi, que vivíamos en el mismo departamento [con la intención de apoyarnos en nuestros estudios y experimentos] llego una persona, al parecer era un chino, diciéndonos, con un ingles muy  malo por cierto, que había un herido, un afro-americano de los barrios pobres, de gravedad después de una pelea muy reñida de box, por lo que, no perdimos tiempo y, llevándome el remedio y el libro como me había pedido mi compañero de cuarto al lugar de los hechos.
Llegamos a la escena de la pelea clandestina, así que, West pidió que nos dejaran a solas con el moribundo para, según esto, poderlo curar pero al no haber cuartos en este lugar, les comentamos a los hombres que debíamos llevarlo a nuestro supuesto "consultorio" que era en realidad nuestro laboratorio, el cual, ya llevaba unos días de haber sido finalizado, para así, poder llevar a cabo sus experimentos sin ninguna pregunta de los maestros, decanos o cualquier persona de la universidad; que rápidamente entre varios hombres de cuerpo muy fornido lo cargaron y con una agilidad algunas veces vista, lo llevaron en un santiament hasta el sótano del departamento donde estábamos viviendo, dejándolo en la plancha para operar como les ordenado West al llegar aquí e inmediatamente se salieron. Habiendo realizado toda esta maniobra, el siguiente paso fue darle una "muerte asistida" al paciente y, habiendo hecho esto, coloque el libro en la mesa, saque el remedio e inmediatamente Herbert abre por la mitad el libro [y que, por una carta póstuma de West corrobe mis pensamientos de que si era el Necronomicon] y, mientras recitaba unas palabras extrañas le iba inyectando la formula seguido de, un horror que por primera vez sentía, fue que, habiendo recitado e inyectado la formula en el paciente, no ocurrió nada pero, un instante después, el cadáver se levanto con un grito demencial, demoníaco y gutural mientras nos veía a nosotros por lo que salimos lo más antes posible con la copia de ese ínfimo libro y del liquido e inmediatamente incendiamos el lugar para que el monstruo no sobreviviera pero, desgraciadamente no fue así, ya que al día siguiente, encontraron huellas que salían de la casa, huellas que obviamente eran de la horrible cosa que habíamos creado la noche anterior.

Herbert West - Reanimador [Parte I].


Buenas tardes damas y caballeros, aqui nuevamente con otra entrada, en esta ocasión para presentarles una historia que escribi hace un tiempo, creo que fue hace unos 3 o 4 años aproximadamente, con relación a la historia de Howard Phillips Lovecraft "Herbert West Reanimador", la cual reescribi un poco a mi gusto.
Sé que a lo menor no es la mejor historia del mundo, y la cual la ire poniendo por partes aqui en el blog y espero posteriormente ir subiendo mas historias mias basadas en ideas dejadas por el autor antes de morir. Espero y les guste la historia. Saludos.

Herbert West 
- Reanimador -

Prologo.
Me presento, mi nombre es Clark Ashton, soy un medico de reconomiento medio en la zona de Arkham, Innsmouth y toda la zona de New Hampshire, Vermont, Connecticut y Rhode Island, por lo que más de una persona me recordara como una persona muy preocupada con el crecimiento de la medicina en varios aspectos fundamentales; como la forense y últimamente, la de reanimación de cuerpos ya fallecidos; pero, lo que ocurrió aquella noche tan terrible y espantosa nunca lo podre olvidar por que, fue la noche en que mi compañero, el doctor Herbert West, si, ese mismo doctor, el terrible pero inteligente y genial doctor West logro por fin su oscuro propósito; el de poder reanimar a los muertos con un grado de consciencia altísimo [este siendo su sexto intento y primero bien logrado] y lo que paso, no me atrevo tanto a recordarlo como a escribirlo, pero, viendo que posiblemente mi vida corra peligro, a lo mejor solo son alucinaciones y paranoias mías creadas por el momento vivido y por los recuerdos de lo que sucedió esa noche, he decidido redactarlo y dar varias copias a mis allegados de confianza, esto debido a ciertas situaciones que han ocurrido últimamente, incluyendo la desaparición del docto West siendo, a mi manera de ver, lo más terrible de todo. Por lo que, iniciare con toda esta demencia y horror nunca antes vivido por un ser humano.